Los Salesianos en Salta

 

 

Hacia comienzos del 1900, los superiores de la Congregación Salesiana habían decidido no fundar ninguna nueva casa, ni en América ni en Europa, a la espera de que se consolidasen las que ya existían. Sin embargo, en 1910, Don Miguel Rúa, primer sucesor de Don Bosco, autorizó la fundación de un oratorio festivo en la ciudad argentina de Salta.

 

Esta nueva casa salesiana sería la primera del país en contar con personal totalmente argentino. El primer director fue el padre Luis Correa Llano; tenía 24 años de edad.

El 9 de marzo de 1911 los primeros salesianos arribaron a Salta, acompañados por el P. Inspector José Vespignani. El obispo Linares, que había trabajado intensamente para hacer posible esta llegada, los recibió con gran alegría.

 

Desde aquel lejano comienzo, los Salesianos se esforzaron por brindar soluciones a los requerimientos educativos de los sectores más expuestos de la sociedad. Las escuelas de oficios respondieron por más de cincuenta años a este desafío, brindando instrucción y alojamiento a niños salteños de la ciudad y de localidades vecinas, y también a muchos llegados de provincias limítrofes.

Al mismo tiempo, pocos años después de su fundación, el “Ángel Zerda” se convirtió en el primer instituto comercial de Salta y del norte argentino reconocido oficialmente por el Ministerio de Educación de la Nación, lo que incrementó aún más el número de estudiantes inscriptos. Si bien es un instituto de educación privado, la opción preferencial por los más necesitados se ha mantenido inalterable.

 

 

A lo largo de esta centenaria historia en Salta, los Salesianos han colaborado también con la Iglesia local, haciéndose cargo por décadas del Seminario Metropolitano; abriendo templos y capillas aún en localidades muy alejadas; y realizando misiones solidarias y de evangelización en lugares como Seclantás, San Antonio de Los Cobres, San Salvador de Jujuy, El Tala y La Candelaria, entre muchos otros.

 

En la actualidad, la Presencia Salesiana en Salta se desarrolla en dos lugares: el Colegio Salesiano “Ángel Zerda”, en el centro de la ciudad, y la Escuela Salesiana “Ceferino Namuncurá”, ubicada en el barrio “El Milagro”, en el sudeste de Salta. Particularmente en esta zona el compromiso social de la Obra se vuelve más palpable.


Aquí, además de sostener la Escuela, la Congregación Salesiana atiende la Vicaría “Del Milagro”, que brinda asistencia espiritual y material a los habitantes de esos barrios tan poblados. Es importante señalar que desde el 2015 en el "Ángel Zerda" funciona el Centro de Formación profesional "San José", donde se dictan cursos de oficios avalados por el Ministerio de Educación.
 

Además de los Salesianos consagrados que animan la vida de la Presencia en Salta, son más de doscientos cincuenta los educadores que trabajan en ella, entre maestros, profesores, personal de apoyo, catequistas y animadores de grupos. Todos ellos brindan su tiempo en la educación de más de dos mil alumnos en el sector escolar, y otros mil niños y jóvenes que participan del amplísimo Movimiento Juvenil Salesiano: Exploradores de Don Bosco, Oratorio, Catequesis, Grupos de oración, Misioneros y de Música…

El carisma de Don Bosco se potencia también por el trabajo de otras ramas de la Familia Salesiana presentes en Salta: Salesianos Cooperadores, Exalumnos Salesianos, Hijas de María Auxiliadora, Voluntarios de Don Bosco y Asociación de María Auxiliadora. Estos grupos de adultos multiplican la acción salesiana, dedicándose al ámbito de la educación o simplemente poniendo de manifiesto los valores asumidos en la vida cotidiana.